Y ahora resulta que los que se la pasaron defenestrando, jugando sucio y hablando por detrás ahora se victimizan y lloran.
¿Será que no les gusta recibir cucharadas de su propia medicina?
Es así a la mierda hay que darle mierda.
Lobos con piel de cordero diría un dirigente de una agrupación amiga.
Sepan señores que mientras jueguen sucio, recibirán lo mismo,
Cuando vayan al frente recibirán lo mismo.